En Glogauer Strasse número 16

por Mariona Benaiges Pecanins

Nunca antes había estado en Berlín. Aterrizar e ir directamente a GlogauAir no es, precisamente, el recorrido obligado que alguien haría en su primera visita a la ciudad. Y coincidir con un Open Studios menos.

Acostumbrada a una ciudad como Barcelona, cálida y luminosa, Berlín me parece dura y fría. Las calles son oscuras y aun más una tarde de invierno. Buscando refugio llego a “la escuelita”. La abrumación por el espacio -un antigua escuela reconvertida- y la energía al entrar juegan a mi favor.

En Glogauer Strasse número 16, en el barrio de Kreuzberg y cerca del canal de Landwehr, se encuentra el edificio que acoge GlogauAir, un espacio de residencias. Este espacio fue abierto en 2006 por el artista, ya fallecido, Chema Alvargonzález. Viviendo y trabajando entre Barcelona y la capital alemana, la obra de Alvargonzález giró entorno al ser humano itinerante en el mundo globalizado. Siendo él viajante-nómada, no es de extrañar que acabase por plantear GlogauAir como un punto de encuentro, siguiendo el modelo del centro de arte Hangar establecido en Barcelona.

GlogauAir es un espacio dedicado al arte y a residencias artísticas. Cuenta con 4 plantas en las que encontramos 10 estudios, un bar, un espacio para exposiciones y proyectos (Project Space), una oficina y un enorme jardín. En “la escuelita”, como la llama el equipo que la gestiona, liderado por Pablo Alvargonzález, hermano de Chema, hay espacio para todo tipo de actividades. 

Los residentes que acceden no solo tienen un estudio-taller, sino que viven en un mismo edifico donde se imparten todo tipo de talleres (mapping, clases de dibujo, seminarios específicos…) y se hacen actividades y encuentros vinculados con el arte. GlogauAir funciona como un lugar de intercambio y creación constante.

Dejando atrás este paréntesis para situar el espacio recuperaré mi visita.

Los Open Studios, o estudios “abiertos”, se celebran cada tres meses en “la escuelita”. Coinciden con el cierre de residencia de los artistas para que estos expongan, dentro de sus mismos estudios, como avanza su trabajo. Tres pisos llenos de creadores de diferentes lugares del mundo, exponiendo sus trabajos con la carga de estar en el mismo lugar donde han dormido, impresiona. Los bagajes artísticos y el contexto de cada residente son diferentes y por consecuente lo son también sus trabajos. 

Fue curioso descubrir el espacio, así como a los artistas y Berlín. La amabilidad con la que me acogieron -explicando sus trabajos, procurando que disfrutara de la visita- fue de una calidez difícil de imaginar en una ciudad tan dura.

Os invito a echar un vistazo a la web, facebook y instagram de GlogauAir. 

Más información: https://glogauair.net // https://chemaalvargonzalez.com