i tu quin mestre vols per als teus fills?

L’art dels actes pedagògics

Per Sergi Blanch

En el meu camí de recerca del matís més acurat de la relació art-pedagogia vaig acumulant molts quilòmetres. Prenc la sortida que indica El Pinar de las Rozas, Madrid. Redueixo la velocitat i en uns segons entro a un aparcament de terra batuda, baixo del cotxe amb iŀlusió, nervis i sense paraigües. Ja sóc a la Escuela Libre Micael, primera escola Waldorf a Espanya; fundada el 1975, bastant temps després de la creació de la primera escola Waldorf a Alemanya el 1919.

Tot i ser prop de les set de la tarda hi ha força moviment, segueixo les persones i entro a una sala amb tot de cadires formant una espècie de platea que ràpidament s’omple. M’assec en un dels laterals per poder observar sense prendre les millors cadires, només hi sóc convidat.

Les set en punt i reconec l’home de mitjana estatura, armilla i corbata que tanca la porta, dona la benvinguda al nombrós grup que s’ha reunit i comença a recitar un poema que sembla filosòfic. És l’Antonio Malagón Golderos, mestre fundador d’aquesta escola, president de la Federación de Escuelas Waldorf de España i director del Centro de Formación de Pedagogia Waldorf. En acabat presenta una altre persona que donarà les conferències d’aquest cap de setmana. El Joan Melé comença a trencar el gel mentre ell seu a primera fila i escolta.

L’apassionant tema de la conferència és la triformació social antroposòfica: la voluntat com impuls transformador de la nostra època. Gaudeixo molt d’ella, parlem dels problemes de la societat i exposa una proposta que es fonamenta en els valors sorgits de la revolució francesa; llibertat, igualtat i fraternitat però acotant cadascun d’ells només a un àmbit de la societat; per ordre: cultural, polític-judicial i econòmic. Però veig que em desvio…

Després em trobo amb l’Antonio.

 

¿Qué es lo que hace de un maestro un artista?

Además de la predisposición vocacional que una persona tenga y que permanentemente tiene que cultivar, el maestro con su esfuerzo de autoeducación y desarrollo personal construye el “espacio educativo” donde son posibles los actos pedagógicos verdaderos. Es el espacio entre el alumno y el maestro, espacio de alma a alma que cada día hay que construir. Entonces es cuando el maestro puede ser creativo, pues aparece una ” nueva y genuina textura humana” donde las intuiciones pedagógicas son posibles. Surge en ese espacio mágico una fuerza especial unida a una sensibilidad para captar las verdaderas necesidades del alumno y trasladarlas creativamente, intuitivamente, a Actos Pedagógicos.

 

¿Cómo la pedagogía Waldorf educa a los niños, no en el arte sino artísticamente?

La práctica de diversas artes en la escuela (música, canto, euritmia, pintura, dibujo, teatro, modelado, escultura en madera, metal y piedra…) son herramientas para afinar la voluntad y la vida social entre iguales y con sus maestros.

Educar artísticamente se puede producir pues siempre es una creación nueva y fresca, desde el acompañamiento tutorial (un tutor para cada grupo de alumnos durante todos los Cursos de Primaria; otro tutor para cada grupo durante los 4 cursos de Secundaria) lo que significa crear vínculos y reconocimiento de maestro a alumno y de alumno a maestro.

Desde el currículum Waldorf, con sus ritmos de vida saludable que tiene en cuenta la cronobiología, se potencian las facultades anímicas del niño, del adolescente y del joven en un desarrollo paulatino de su pensar, de su sentir y de su voluntad. El aprendizaje de los contenidos intelectivos solamente es posible si los envolvemos o rebozamos en arte y con arte pedagógico muy fino.

 

¿Cuál diría que es la esencia de la diferencia del educar con otras escuelas?

El esfuerzo del profesorado por ampliar su mirada al Ser total del niño y su trabajo de formación permanente en los Claustros Pedagógicos, durante 4 horas, todos los jueves del curso escolar.

El apoyo de la familia que junto con los maestros autogestionan el centro escolar. Su presencia en las reuniones, grupos de trabajo, fiestas pedagógicas compartidas, Consejo de Administración del Centro, Comisiones de trabajo, etc, y, por supuesto, las tutorias entre maestro y familia, tan necesarias para ayudar a crear los puentes de coherencia entre la casa y la escuela.

 

La escuela Waldorf trabaja muchas disciplinas artísticas, por ejemplo la acuarela, pero no parece que lo haga con el mismo objetivo que cualquier otra escuela, ¿puede contarnos un poco el espíritu de esas prácticas?¿Y describir alguno de sus procesos?

En las escuelas Waldorf todas las asignaturas, todo el currículum, se fundamentan en el momento evolutivo que viven los alumnos. La antropología es lo más importante para hacer cada actividad, cada gesto, cada contenido en el momento que el alumno tiene las fuerzas para recibirlo, digerirlo y que se convierta con el tiempo en capacidad para la vida.

Por eso, esta investigación sobre el ser humano en evolución es el tema permanente de estudio en todos los Claustros semanales donde participan todos los maestros ya que es nuestra Formación Permanente y nos provee de las fuerzas nuevas que cada día necesitamos en el aula. Se cultiva el mutuo apoyo entre compañeros, se hacen actividades artísticas para hacernos mas “porosos” al acontecer y poder percibir mejor a los alumnos.

 

Cuando hacemos alguna actividad artística hay que plantearse: ¿Cuál hago? ¿Cómo la presento y de que manera? ¿Qué cualidades va a fomentar en el alumnado? ¿Qué capacidades puede desarrollar en cada alumno cuando sea adulto?

Por ejemplo, pintar a la acuarela con el papel previamente mojado hace que los alumnos vivencíen “un cuadro vivo” en continuo movimiento de colores con sus mezclas y movimiento tan maravilloso. Tantos matices surgen y propicio con mi actuar, cuantos colores inimaginables! Hay trabajos de investigación que constatan que esa forma de pintar desarrollará en esos niños, cuando sean adultos, la capacidad de tolerancia, de comprensión

Cantar juntos, hacer euritmia juntos, hacer el proyecto del teatro construyendo los alumnos los patrones y cosiendo los trajes, tocando la música, pintando los escenarios… Es la buena educación para aprender a trabajar y a ser creativos socialmente en la vida adulta.

Tallar con gubia y maza un enorme trozo de madera (teca, pino, peral…según el temperamento del alumno) para hacer un cuenco, hacer una máscara o desbrozar hasta que aparezca en el interior del tronco un delfín o un oso… todo ello durante 36 horas lectivas en bloques de 6 semanas es ayudarles a realizar un proyecto propio donde los muchos problemas que aparezcan en el proceso pueden ser solventados por la perseverancia, la ayuda, la inmersión y la concentración… ¡Cuantos valores para la vida adulta no se destilarán de semejante actividad!

 

En un ámbito más general, la escuela Waldorf surgió como uno de los instrumentos para facilitar el cambio de sociedad, una enferma por otra triarticulada, ¿Cómo observa la sociedad actual? Saque su ¿Y el futuro?

La sociedad estaba enferma y saliendo de una guerra entre hermanos a causa de los nacionalismos de los pueblos de Europa de comienzos de siglo XX, por las secuelas de las luchas entre confesiones religiosas y por las revoluciones industrial, agrícola, política, junto a la avaricia de dichas naciones por comerse el mundo, repartirse África, Asia, Oceanía, etc, etc. La Triformación Social como impulso para una convivencia social donde la Libertad fuera el ámbito de la Educación, de la Cultura y de la Investigación; donde la Igualdad en base a la dignidad humana estableciera las leyes, las normas de convivencia política; donde la Fraternidad pernease todas las relaciones económicas desde el productor al consumidor…Los esfuerzos que hizo Rudolf Steiner para que fuera reconocida otra ordenación de la vida social en el campo de los sindicatos y de los políticos no tuvo ningún éxito y por esta razón creó la Pedagogía Waldorf para poder “construir” desde la infancia la nueva sociedad del futuro en la que los impulsos y valores de las nuevas generaciones puedan aportar lo que en el futuro necesitará la sociedad. Los retos son enormes pero las sociedades de todas las culturas se han ido transformando a través de los “heraldos”, los seres humanos que valientemente han aportado de nuevo.

La pedagogía Waldorf está realizando un trabajo “seminal” de cara al futuro, un futuro que se entrevé muy difícil pero que traerá un despertar de las conciencias en muchos seres humanos.

 

¿Qué pueden hacer otros colectivos culturales como artistas y diseñadores?

Muchos artistas verdaderos están en sintonía con los maestros Waldorf porque ese despertar de la conciencia ya se viene produciendo en muchos ámbitos de la vida y de las profesiones. Creo que cuando se penetra en el “rico vacío” de la experiencia artística descubres un lenguaje nuevo, un saber estar nuevo, que té hermana con los otros seres humanos sin importar sus situaciones culturales, étnicas, económicas, sociales… Uno identifica en el otro lo universal, descubre en el otro el Yo genuino, la fuente de inspiración para crear lo nuevo, la vida nueva, la que se merecen también nuestros hijos y alumnos.

 

Quan sortim fa estona que l’estómac em reclamava el ranxo. Ens acomiadem fins demà per continuar la formació; seguirem la conferència al matí i farem tallers artístics durant la tarda, a mi em toca teatre.

Ens acomiadem i pujo al cotxe, ell s’allunya caminant. La darrera cosa que veig és el seu un barret pel damunt dels cotxes.

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