La joya excluyente

Como puede el ornamento alterar la comunidad positiva

-Por Anlis Luik

Si miramos a las personas que se encuentran a nuestro alrededor veremos que todas ellas llevan algun tipo de ornamento. Pulseras, anillos, pines, colgantes, broches, pinzas para el pelo, etc. Tanto hombres como mujeres llevan algo que les “distingue”.

La joya, al igual que nuestra sociedad, está definida por el individualismo. Estas están pensadas para que una única persona las lleve puestas. Observarlas también se realiza por separado ya que se mira de cerca para verlas con detalle, sobretodo si son de pequeñas medidas. Es algo con una profunda relación con la sociedad, razón por la que no veo extraño que los elementos próximos al cuerpo también sean individuales.

David LeBreton habla del cuerpo de un modo que va más allá de lo meramente físico:

<< Cada sociedad esboza, en el interior de su visión del mundo, un saber singular sobre el cuerpo. Le otorga sentido y valor de modo que es posible analizar una sociedad a través del cuerpo ya que se forman estructuras sociales, mentales y religiosas, de control y de género.>>[1]

Visto así, el cuerpo se convierte en una especie de lienzo impregnado. Todo lo que sucede a su alrededor le afecta. A la vez, transmite mensajes para los demás a través de signos.

La joya ha dejado de valer solo por su material. Cada persona, al llevar una joya, transmite un mensaje. Un ejemplo sería el de un punk con un collar de pinchos. Ese collar supone un mensaje que envía la persona hacia los demás y hacia ella misma. Hay que tener en cuenta que el mensaje que recibe o entiende la persona que lo ve es diferente ya que hará un juicio que, en la mayoría de los casos, estará contaminado por otras ideas. Entonces, ya no es solo cuestión de estética sino de la creación de una identidad. Otros aspectos como la ropa, el peinado o el maquillaje juegan un papel crucial en ello pero considero que la joya es diferente. Es un objeto que no tiene una funcionalidad como la tiene un bolso o unos pantalones, es un objeto con un origen primitivo muy próximo al cuerpo y por lo tanto a nosotros.

De pequeña me gustaban mucho los rosarios. Los encontraba muy bonitos y como veía que se parecían a un collar quería llevarlos en el cuello. Mi madre me reñía y me decía que se llevaba en la mano, que no era un colgante. Eso me fastidiaba y siempre me enfadaba.

Hace unos años me fijé que jóvenes de entre 15 y 18 años empezaron a llevar rosarios como colgantes. ¡Cómo podía ser eso posible con lo que me reñía mi madre! Estos tenían un estilo de vestir muy marcado y eran todos chicos, las chicas no los llevaban. También se hicieron versiones como collares para las chicas pero eran más largos que los rosarios comunes.

El rosario es un objeto religioso que se utiliza para rezar. És un símbolo católico que implica unas creencias, muestra una devoción, a la vez que es un instrumento para alejar al mal. Esta tendencia empezó alrededor de 2012 con celebridades como Johnny Depp y cantantes como P Diddy o Jay Z. Pero sobretodo con la campaña de D&G en la que David Beckham posaba con un rosario que distribuía la marca. Mujeres que también son celebridades como Lindsay Lohan, Madonna y Rihanna también contribuyeron. Aun y llevar un rosario por motivos religiosos, convirtieron este símbolo del cristianismo en un objeto estético. Se convirtió en una nueva tendencia muy seguida. Sin embargo, los chicos jóvenes que llevaban el rosario como collar eran jóvenes de unas edades concretas y un estilo muy concretos. Estos únicamente lucían el rosario por pura estética, porque sus ídolos lo llevaban. El rosario deja de ser un símbolo y pasa a ser un complemento con otros significados como el intentar parecerse a aquella persona que admiras o el ir a la moda y ser trendy.

Lionel Messi y David Beckham posando posando para D&G con crucifijos de esta misma marca

Livestrong es una organización sin ánimo de lucro estadounidense que da apoyo a personas afectadas por el cáncer. En 2004, esta organización lanzó al mercado unas pulseras amarillas diseñadas por Nike hechas de silicona, para recaudar fondos. Estas se volvieron muy populares en Estados Unidos a la vez que también se vieron muchas el Tour de Francia llevadas por sus participantes.

Livestrong_wristband

Esta tendencia se expandió y se empezó a llevar como un ornamento. Enseguida esta idea se propagó, de tal modo que toda organización que necesitara fondos para una buena causa distribuía una de estas pulseras, personalizándolas con un color i una frase grabada. Había personas que llevaban muchas de estas pulseras en un brazo.

Las personas que empezaron a llevar una pulsera Livestrong fue por motivos estéticos más que por una cuestión de conciencia. El siguiente movimiento de estas pulseras impulsadas por organizaciones varias generaron otros motivos. Las pulseras tenían una importancia estética pero más bien se decía al llevarlas que les importaba la causa y sobretodo que habían contribuido en ella. Eran una muestra de su contribución, un modo de anunciar lo que habían hecho.

Si se piensa fríamente, necesitamos de algo físico para mostrar a los demás nuestras acciones. Si nos para por la calle alguien de cualquier ONG u otra persona que busque dinero para niños les evitamos. Estas pulseras generaron un movimiento de donativos mucho mayor en la población.

Estas pulseras no distinguían entre hombres y mujeres, era un accesorio unisex.

El escudo del Futbol Club Barcelona es otro ejemplo. Este se encuentra en todas partes: jerséis, gorras, pines, pelotas, pegatinas, en toda clase de complementos. Entonces este no es un complemento en si pero si es un símbolo que va aplicado a múltiples complementos.

Al llevar estos complementos con el escudo se difunden diferentes significados. Al ser un equipo catalán supone el símbolo de un pueblo, de identidad territorial, incluso un símbolo de nacionalidad. Pero no todos los seguidores de este equipo son catalanes, otros ciudadanos del país son fieles seguidores, incluso de otros países. Eso es debido a que forma parte de los equipos líderes del mundo, con un delantero considerado el mejor jugador del mundo. De este modo, las personas que llevan un complemento con ese escudo lanzan el mensaje de que siguen al líder, siguen al mejor y que por ello ellos también son buenos.

Tener complementos de dos equipos diferentes es casi impensable. Hay una fiel lealtad al equipo que se sigue, uno no es del Barça y el Madrid aunque ambos sean buenos ni tampoco del Sevilla y el Español. La elección de estos va casi siempre ligada al territorio o por ser los líderes, como pasa con el Barcelona y el Real Madrid. La lealtad hacia estos es tanta que con cada partido se producen peleas entre los bandos opuestos.

Estos ejemplos se inscriben dentro de lo que llamaremos comunidad positiva.

Lo que entendemos como comunidad positiva es aquella comunidad en la que un grupo de personas comparten algo en concreto como podría ser el pertenecer a un club. Las personas que forman parte de este club comparten una identidad a la vez que una ideología, unas creencias, admiración por algo o alguien, etc. excluyendo a los que no lo comparten y por ello no pertenecen a ese círculo. De esta manera los ornamentos siguen el mismo principio.

Llevar un ornamento implica un mensaje hacia uno mismo y hacia los demás. Este mensaje genera vínculos sociales con las personas que se identifican con el. Las comunidades positivas comparten una identidad a través de objetos pero para que estos sean compartidos tienen que llevar el mismo. Estas identidades son des de movimientos a corto plazo dados por modas hasta grandes signos que se aplican a gran escala como en los ejemplos mostrados anteriormente.

Los complementos o las joyas son objetos individuales. Una sola persona las lleva e incluso para observarlas se hace de uno en uno y des de cerca. Solo son compartidas si un grupo de personas llevan la misma. Entonces las joyas o complementos  promueven esta comunidad positiva pero ¿cómo podrían generar el efecto contrario?

Algunos artistas han trabajado esa idea de la joya o pieza compartida, generando movimientos contrarios a la exclusión de la comunidad positiva.

La idea de una joya compartida (literalmente hablando) es algo muy nuevo que ha sido trabajado en poquísimas ocasiones. Otto Künzli ha realizado un par de piezas con esa idea de unión física de la joya entre dos cuerpos.

La primera es “Anillo para dos” que consiste en dos anillos unidos por una barra rígida. Uniendo estos dos objetos hace una ironía y/o representación literal de lo que supone el matrimonio, una unión para siempre.

La segunda consiste en un broche con dos agujas, de modo que las personas quedan unidas con mucha proximidad.

Entiendo que estas dos piezas hablan, de una forma física, sobre las relaciones que se dan entre los individuos de la sociedad hablando de una forma crítica sobre el pudor a la cercanía o la necesidad del espacio vital, al contacto físico e incluso a la privacidad. También veo relacionado la idea de lealtad o esclavitud al lado de una persona por la rigidez de la barra que une ambos anillos, la movilidad, etc. Estas piezas, pues, crean una experiencia de conciencia diferente a la que crea la joya convencional transformandola en objeto de crítica hacia la sociedad.

Otto Künzli, Anillo para dos (izquierda); Broche para dos (derecha)

Otros autores han trabajado la conexión entre personas creando vínculos abstractos.

Eva Mazana, estudiante de l’Escola Massana, realizó en 2013 un proyecto llamado Travelling Jewellery debido a un intercambio cultural internacional del LVR que se realizó entre l’Escola Massana y la universidad Fachhochschule Düsseldorf. Este consistía en un proyecto basado en los procesos urbanos al que ella aplicó la joyería. Realizó un conjunto de broches numerados con unas instrucciones detrás que pedían al portador del broche que cuando volviera a casa de su viaje, se hicieran una foto con el broche puesto y la enviasen al correo que les dejaba, explicando cual el lugar donde la tomaron.

62c091d83214cc18958b977b077e8fc4Eva Mazana, broches del proyecto Travelling Jewellery, 2013

A través de este proyecto podemos ver que se ponen sobre la mesa temas como son la globalización e incluso la expresión de la individualidad. Por un lado, el que un mismo objeto viaje y llegue a distintos puntos del mapa y, por otro, el que cada persona pueda mostrarse al mundo con SU joya. Aun y esta visión individualista se puede interpretar que este proyecto muestra una especie de conexión entre las personas a través de esa joya. De algún modo la comparten. Con ello se podría hablar sobre lo que nos une y lo que nos diferencia.

Este caso podría ser algo ambiguo puesto que lo que une a esas personas es el objeto pero no se excluye necesariamente a quien no lo tenga. Cada pieza es única de modo que no se comparte como un símbolo que represente algo, de echo no representa nada en concreto. Tampoco es por una tendencia como el caso del rosario de David Beckham. Al no pertenecer a algo en concreto se crea una conexión entre las personas que de echo ellos mismos desconocen porque no saben quien ha adquirido esas piezas y quien no. Así no se excluye a nadie.

 

Ramón Puig y Cuyàs realizó por encargo una pieza muy especial. Consistía en un collar formado por dos piezas redondas unidas por una anilla de metal que las rodeaba. Esta pieza tenia la opción de ser llevada unida o por separado, dando la posibilidad de que dos personas pudieran llevar el colgante.

Este fue un encargo de un padre para una hija. La idea detrás de esta pieza era que ambos pudieran llevar esta pieza hasta que el padre muriera para darle su pieza a su hija, quien daría la otra pieza a sus hijos hasta que ella muriera y diera la pieza que fue de su padre a sus hijos. La herencia de esta pieza sería consecutiva a lo largo de las generaciones de modo que esta quedaría impregnada de todas aquellas personas que la poseyeran.

No solo se fortalece el vínculo familiar también se crea una conexión con todas aquellas personas que ya no están. Es una joya compartida no únicamente por aquellos que la llevan sino también por quienes la llevaron. En este caso esta pieza se centra en el ámbito familiar pero sería interesante aplicarlo a otros ámbitos.

 

Otro ejemplo interesante es la obra Virus de Paul McClure, quien también fue estudiante de l’Escola Massana. Esta pieza consiste en un encargo realizado por una fundación debido a un acontecimiento contra el cáncer. McClure realizó unos pines para los socios de la fundación, quienes contribuían monetariamente. Los pines eran unas bolas con otras bolas más pequeñas pegadas que simulaban el virus del VIH con un iman en su interior. El día del acontecimiento juntó todos los pine formando una bola inmensa. Cada persona iba cogiendo uno mientras la bola se reducía. Esta multitud de personas compartían un objeto en un sentido parecido al de las pulseras Livestrong, pues mostraba que contribuyeron a la causa y que por ello les importaba.

Captura de pantalla 2016-05-16 a las 19.07.42

Paul McClure, Virus, 1993

La pieza era una forma metafórica de infectar a esas personas también. Al contaminar a esas personas también crea una conexión ficticia con las personas infectadas realmente y, de algún modo, se burla de estas personas que creen entender y contribuir a la causa solo por llevar ese pin. Aquí se produce un giro en el sentido del ornamento.

La joya o el ornamento pensado como objeto no excluyente, tal y como se ha comentado anteriormente, ha sido trabajado muy poco. Excluye de formas varias ya sea porque habla de casta, de estilos, tendencias, ideologías, incluso el material del que está realizada la pieza excluye por su valor monetario.

El ornamento es, sin duda, un reflejo de la sociedad en que vivimos. Entonces la pregunta es si puede el ornamento ser un instrumento para cambiar la sociedad hacia una comunidad de lo impolítico.[2] en la que no se excluya sino que se creen vínculos entre las personas. No hablo de solucionar las diferencias que existen entre las personas como es la religion, las tradiciones, las cuestiones de género, sexualidad, edad, etc. y hacer que todos seamos iguales. Entender que somos diferentes y respetarlo es lo que nos puede llevar a un desarrollo positivo de nuestras sociedades.

Las diferencias no generan el conflicto puesto que están siempre presentes y no todo el mundo está en guerra.

 

[1] LE BRETON, David (2002). Antropología del cuerpo y modernidad. 1ª ed. 1ª reimp. Buenos Aires. Nueva Visión.

[2]ESPOSITO, Roberto (2010). Communitas: the origin and destiny of community. Stanford, Estados Unidos de America.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s