Urbil

Un simple gesto con una gran consecuencia

Por Tania Cearreta Innocenti

Urbil es una nueva forma de comunicación entre personas que se encuentran lejos físicamente pero que, a pesar de la distancia, quieren mostrar a sus seres queridos su aprecio y afecto.

Este proyecto surge a partir del desarrollo de dos proyectos anteriores que han tenido un mismo denominador común: los ancianos como usuarios y la comunicación intergeneracional. De este modo, he ido desarrollando diversos aspectos en este marco incorporando en esta ocasión las nuevas tecnologías como medio para hacerlo posible. Así, teniendo las problemáticas del envejecimiento como punto de partida, he podido observar que el tema de la comunicación y la transmisión de afecto a distancia es un hecho común al conjunto de la población pero es especialmente remarcable en los ancianos.

Actualmente, los ancianos conforman un amplio sector de nuestra sociedad y son mucho los problemas y prejuicios que giran entorno a ellos; entre otros, la limitación en las relaciones y contactos. Un concepto interesante del sociólogo Leopold Resenmayr (1977) es la llamada intimidad a distancia. Es decir, el respeto por la autonomía e independencia del espacio personal dentro del ámbito familiar tanto del anciano como del resto de la familia. En este sentido, me interesó investigar sobre cómo nos relacionamos y mostramos afecto cuando nos encontramos en esta intimidad a distancia, concepto trasladable a cualquier relación entre dos personas.

Si los individuos se encuentran cerca, el contacto físico, los regalos, el compartir experiencias todavía es posible. Pero cuando no existe esa proximidad física, el lenguaje escrito y las imágenes prácticamente se muestran como el único canal factible. Aún y todo, las llamadas, los mensajes, los whatsapp, skype, viber y facebook se han convertido en los medios para expresar los sentimientos; poseen casi el monopolio de las emociones. Basta con un like, colgar un vídeo, hacer una perdida o mandar un emoticono.

Entonces, ¿cómo se podrían mostrar estas emociones más allá del móvil como objeto? ¿Qué papel podrían jugar los objetos cotidianos en este sentido?

Los objetos cotidianos conforman nuestro espacio vital, el espacio íntimo y personal donde se deposita la memoria y se materializa la identidad, reflejo de lo que sentimos, pensamos y deseamos. Una silla, un lápiz, una joya, unos zapatos, una foto o una lámpara determinan y configuran el espacio cotidiano en el que nos inserimos. En este sentido, si se aplicara el concepto foucaultiano de los espacios heterotópicos[1] a los objetos, resultaría un acto de imaginación y abstracción interesante, en tanto que permitiría ampliar la funcionalidad adscrita al elemento, al tiempo que el objeto mismo adquiriría una dimensión más allá de lo propiamente diseñado. Se generarían, de este modo, otras funciones, otros espacios, otros modos de concebir y de relacionarse con los objetos.

En esta pretensión de mostrar afecto a través de los objetos, la tecnología puede ser una buena manera de ampliar y potenciar estas restricciones y usos incorporando nuevas sistemas e internet ya que permiten conectar cualquier tipo de elemento. Dado que la tecnología seguirá avanzando y desarrollándose, me interesa explorar su campo de actuación para poder participar de su evolución con criterio, sensibilidad, crítica y eficiencia. Tras un amplio análisis de este campo me he querido centrar en lo que Nuccio Ordine denomina como “lo inútil”, a la utilidad y belleza de lo inútil. Aspectos que nada tienen que ver con la eficiencia o productividad propias de este ámbito.

Urbil, por lo tanto, es la conjunción y el diálogo de objetos cotidianos, las emociones, la tecnología y los usuarios de una manera armoniosa, buscando la poética y la fuerza en la comunicación generando unos pequeños relatos con los objetos. De este modo, se trata de adentrarse en la misma realidad, en la vida cotidiana, para participar de ella y redefinirla, construyendo nuevos modos de relaciones interpersonales para reconfigurar material y simbólicamente el territorio común, repensando las relaciones mismas y los objetos.

Urbil, con sus cinco tipologías diferentes de elementos (una bombilla, un botón, unas plantillas, un ambientador y una correa de reloj) propone formar parte del espacio cotidiano de cada persona sin alterar su contexto de forma intrusiva, puesto que en ningún momento se introduce forzosamente un nuevo objeto, sino que se complementa al ya existente con elementos que podríamos llamar “invisibles” o que les otorgamos menos importancia.

cajas

El funcionamiento de transmisión del mensaje “pienso en ti” se realiza activando cada uno de los objetos que previamente los usuarios hayan comprado y emparejado a través de un código en la página web taniaci.wix.com/urbil. Cada uno de los elementos lleva integrado todo el sistema tecnológico y electrónico necesario para efectuar la activación a través de una aplicación.

De este modo, el proyecto nace de un interés por los ancianos, pero bajo ningún concepto quería  tratar el tema de forma paternalista. Por lo que no debía estar diseñado específicamente para ellos, pero sí pensando en ellos (diseño inclusivo), con el fin de que los ancianos vean en él una utilidad y un potencial para incluirlo en sus vidas. Para remarcar este hecho, los usuarios potenciales de los vídeos realizados abarcan cuatro generaciones: 20-30-50-70 años.

En definitiva, gracias a las nuevas tecnologías y a la posibilidad de enviar y recibir información de forma instantánea, podemos mejorar nuestras experiencias mediante su integración razonada en el tejido de nuestras vidas. Así, el cuerpo y los objetos se convierten en la plataforma de interacción de la transmisión de las emociones, provocando nuevos modos de recibir y expresar el aprecio utilizando los objetos cotidianos como canalizadores y catalizadores de dichos sentimientos.

Un simple gesto con una gran consecuencia.

[1] La heterotopía según Foucault es entendida como la capacidad de construir sobre lo construido, de alterar la significación real de un espacio a partir de la imaginación, de proyectar en términos emocionales un significado que va mucho más allá que el dado por la dimensión física y funcional de la arquitectura. Espacios que son contra-lugares socialmente construidos; lugares diferentes que definen nuestra existencia y que son capaces de yuxtaponerse en un único espacio singular. Estos contraespacios son aquellos construídos por la imaginación sobre la realidad física de un contexto real, dimensionable. El término fue acuñado en «Des espaces autres», conferencia pronunciada en el Centre d’Études architecturales el 14 de marzo de 1967 y publicada en Architecture, Mouvement, Continuité, n° 5, octubre 1984, págs. 46-49. Traducción al español por Luis Gayo Pérez Bueno. Disponible en: http://www.farq.edu.uy/estetica-diseno-ii/files/2014/05/foucalt_de-los-espacios-otros.pdf. [Consultado el 15 de mayo de 2015]

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google photo

Esteu comentant fent servir el compte Google. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s