¿Cómo conservar la vida en una batería?

Por Aina Guirao, Uxue Martínez, Anna Kic

Imagina que sospechas que tu pareja te es infiel. Empiezas a notar algo en la cena con los amigos. Ves a tu pareja cruzando miradas con otro/a, su silencio incómodo, sus cambios de humor. Tu inseguridad se convierte en sospecha, las sospechas en celos, los celos en paranoias. Hay una manera de averiguar la verdad. Eres capaz de revisar cualquier memoria visual y sonora de cada minuto de tu vida. Un análisis de las conversaciones fuera del alcance del oído, el lenguaje corporal, los detalles que antes han pasado desapercibidos. El chip implantado en tu cerebro registra cada acción, mientras que los recuerdos se almacenan en los discos duros creados en tu cráneo. La cena con tus amigos puede ser reproducida sin fin delante de tus ojos, como si estuvieras allí otra y otra vez. Cada gesto, cada palabra, cada mirada te provocan dolor, pero también convierten tus dudas en certezas.

Estás tumbado en la cama, sin parar de pensar en la otra noche. Oyes el sonido del agua correr; tu pareja se está duchando. Por un instante tu mirada se centra en la mesita. Tu pareja ha dejado su reproductor de recuerdos. ¿Accederías a sus memorias para resolver tus dudas invadiendo su intimidad?

¿De qué se trata? ¿Un invento nuevo de un científico trastornado? ¿Una historia de ciencia ficción? ¿O quizás un futuro próximo, no tan alejado de nuestras vidas como nos gustaría pensar?

Esta escena está inspirada en el capítulo The Entire History of You de la famosa serie británica Black Mirror, que intenta mostrar el lado oscuro de la tecnología y los dramas humanos que ésta podría generar. Teniendo en cuenta nuestra tendencia actual por compartir fragmentos cuidadosamente seleccionados de nuestra vida personal en Internet, la idea de la sociedad del futuro que registra, revisa y comparte en su totalidad los recuerdos parece muy convincente, y extremadamente inquietante [1]. Todavía no es realidad, pero algún día podría serlo. Esta es la base de lo que llamamos Diseño de Ficción.

Diseño + Ficción + Ciencia

Estos últimos años ha crecido el interés por el Diseño de Ficción como nuevo enfoque de investigación del diseño, planteando la ficción como un nuevo modo de experimentación con modelos alternativos para la sociedad o incluso como método de crítica para los patrones ya existentes. Es un nuevo camino para la producción de conocimiento y reflexión, donde se especula sobre un próximo futuro extrapolando el contexto actual.

¿Por qué no echar un vistazo a las limitaciones disciplinarias y explorar posibles lógicas de ficción a través de la fusión de la ciencia ficción y la imaginación? El Diseño de Ficción, intenta fusionar la disciplina del diseño, junto con la ciencia y la ficción. Son prácticas que en conjunto, obtienen más fuerza que lo que cada una hacen por separado, generando una nueva disciplina, centrada en la unión productiva y creativa entre ficción y realidad.

La ficción es una habilidad humana esencial utilizada a modo de experimentación, que permite cuestionar la realidad y la validez de las hipótesis a cerca de la constitución del mundo. En el ámbito de la ciencia, la ficción se lleva a cabo con el objetivo de verificar, falsificar o establecer la validez de una hipótesis, y pretende explicar cómo es el mundo. Sin embargo, en el diseño, la ficción tiene un carácter comunicativo y expresivo. A través de la especulación, los diseñadores, arquitectos y artistas pueden formular preguntas críticas. Si lo combinamos con el subgénero de la ciencia ficción, el diseño actúa reflejando los deseos, anhelos, temores e incertidumbres de la sociedad a través de una narración [2].

Auger & Loizeu plantean una propuesta de ficción, Afterlife (2009), que evidencia uno de los grandes interrogantes de la historia de la humanidad: la incertidumbre de la existencia tras la muerte. Ofrecen la alternativa de aprovechar la potencia química residual después de nuestra muerte biológica, cosechando a través de la aplicación de una célula de combustible microbiana, una batería eléctrica de célula seca. Es por lo tanto, un dispositivo que utiliza una reacción electroquímica para generar electricidad a partir de la materia orgánica. La vida quedará contenida en la batería [3].

Otra aproximación a un futuro no muy alejado es el proyecto de Revital Cohen, Electrocyte appendix (2009). A través de la implantación de un órgano artificial en el cuerpo humano, se especula con que las personas podrán cultivar y producir electricidad desde su propio organismo. Nos proporciona una reflexión sobre cómo la biotecnología podrá permitirnos transformar, controlar y diseñar nuestra propia evolución [4].

Electrocyte appendix
Revital Cohen, “Electrocyte appendix” (2009)

Si la ciencia ficción es la literatura de ideas y experimentos mentales, el diseño de ficción es el diseño sobre ideas, ideas que son capaces de transformar nuestra manera de ver tanto realidad de hoy, como la posible realidad del futuro. Lo que está claro, es que la narración es central tanto en ciencia ficción, diseño y diseño de ficción [5].

Concepto + Crítica

Pero, ¿de dónde procede ésta necesidad de cuestionar y revisar la realidad? ¿Cuáles son sus orígenes dentro de la concepción del diseño?

El principal referente a través del cual se desarrollan los fundamentos del Diseño de Ficción es el diseño conceptual, entendido como el planteamiento no sólo de ideas, sino de ideales. “Lo que necesitamos hoy en día son precisamente nuevas ideas”. Este es uno de los mensajes que tratan de transmitir Anthony Dunne y Fiona Raby, dos exponentes a la vanguardia del diseño actual. La tarea que lleva a cabo el diseño conceptual es ampliar los horizontes de nuestra experiencia, proporcionando nuevas ideas y alternativas, negando todo lo preconcebido como definitivo. Se basa principalmente en medir la realidad a través de los ideales que genera, y juzgar su capacidad de hacerles honor. En resumen, abrir la visión que tenemos de la realidad y explorar sus posibilidades.

En el momento en que los diseñadores se alejan de los requisitos de mercado y de la producción industrial, poseen la capacidad de adentrarse en el reino de lo irreal, dando lugar a la creación de espacios paralelos, a la especulación, al puro desarrollo de ideas y conceptos, o incluso a la exploración de posibles futuros a través de un conjunto de elementos hipotéticos. El espectro del diseño conceptual es amplio, y cada una de sus áreas consta de su propia estructura y es usada de diferentes modos. Aun así, el factor que mantienen en común es el hecho de actuar como catalizadores de cambio.

Si centramos la mirada en el área de diseño que se ocupa de la crítica, encontraremos el segundo referente directo que nutre las bases del Diseño de Ficción. Podemos definir el diseño crítico como la rama que se vale de propuestas especulativas para cuestionar todo aquello que nos viene dado, todos los datos preconcebidos que formulan nuestra realidad. Ante todo es una actitud, más que un método de trabajo, y se encuentra actualmente en un proceso de crecimiento a medida que va ganando peso en la actividad cultural [6].

Prototipos Diegéticos

Según Bruce Sterling, un escritor estadounidense de ciencia ficción, el Diseño de Ficción es “el uso deliberado de prototipos diegéticos que suspenden la incredulidad sobre el cambio” [7].

Retomando la escena introductoria en la cual se exponía un futuro hipotético, podemos observar un claro ejemplo de lo que se entiende por prototipo diegético. Se trata de una herramienta principal en la metodología del Diseño de Ficción. Son recursos narrativos que pretenden sumergir al espectador en un mundo de especulaciones, en el cual los objetos sirven como excusa para contar una historia. El objeto, en este caso el chip, tiene sus características técnicas y de usabilidad, su apariencia, etc. Pero lo que hace creíble la historia no es la cantidad de detalles técnicos o la probabilidad de realizar este tipo de dispositivo, sino la historia que esconde detrás: los dramas, los rituales, las relaciones humanas, que crean una visión coherente y sugestiva de la posible sociedad del futuro, con sus valores, creencias y miedos [8].

La mejor manera de dar a entender el funcionamiento y la metodología del Diseño de Ficción es a través de la exposición de ejemplos concretos. A continuación presentamos dos referentes significativos.

Unos de los mayores representantes que trabajan con los proyectos de Diseño de Ficción son los ya mencionados Dunne y Raby. Ambos utilizan el diseño como un medio para estimular el debate entre los diseñadores, la industria y el público, sobre las implicaciones sociales, culturales y éticas de las tecnologías existentes y emergentes. Dunne y Raby son autores de dos libros donde desarrollan su propia visión sobre el Diseño de Ficción, lo que ellos llaman diseño especulativo: Design Noir: The Secret Life of Electronic Objects (Birkhauser, 2001) y sobre todo Speculative Everything: Design, Fiction and Social Dreaming (MIT Press, 2013) [9].

Uno de los proyectos más impactantes del colectivo es Technological Dreams Series: No. 1, Robots (2007), un escenario especulativo sobre el futuro donde los robots estarán destinados a desempeñar un papel importante en nuestra vida cotidiana, no como maquinas funcionales súper inteligentes ni como unas pseudoformas de vida, sino como convivientes dentro del mundo tecnológico. Con esta propuesta Dunne y Raby intentan responder a una serie de preguntas: ¿Cómo vamos a interactuar con los robots? ¿Qué nuevas interdependencias y relaciones podrían surgir teniendo en cuenta sus diferentes niveles de inteligencia y sus capacidades? ¿Serán independientes, despreciables, tímidos o incluso inseguros? [10]

Technological Dreams Series: No. 1, Robots
Dunne & Raby, “Technological Dreams Series: No. 1, Robots” (2007)

El lenguaje estético utilizado en este proyecto es minimalista. Los robots son prototipos no funcionales, porque la importancia reside en contar la posible historia, las relaciones que se podrían generar, las personalidades y las características individuales de cada robot, sin fetichizarlos como objetos de uso.

Esta forma de hacer prototipos generando diseños no funcionales pero creíbles, es muy común en el Diseño de Ficción: la estética de lo imposible, pero no improbable. Los prototipos de diseño especulativo no quieren ser reales ni simbolizar algo real. Gracias a este factor no se ven limitados por esquemas de percepción y comportamientos predefinidos. Pueden funcionar o no, pero su objetivo principal es facilitar la imaginación. Este tipo de diseño ofrece estímulos visuales, pero el espectador tiene que imaginar el mundo y la sociedad que ha producido los objetos [11].

Otro ejemplo que ilustra concretamente la estrecha relación entre los avances de la ciencia actual y la formulación de universos futuribles es el proyecto de Alexandra Daisy Ginsberg, el cual parte de las nuevas tecnologías en desarrollo que trabajan la biología sintética para presentar una visión de futuro no muy lejana en Design Taxonomy (2014). Actualmente se está investigando la generación artificial de organismos vivos para encontrar nuevas maneras de producir materiales y combustibles, hecho que podría proporcionar alternativas sostenibles a la producción de metales pesados y plásticos, entre otros.

La diseñadora juega con la idea de reemplazar las técnicas actuales en un futuro, y plantea un interrogante: ¿Qué sucedería con la producción automovilística si el diseño se viera sujeto a las reglas biológicas? Propone una producción dividida en dos elementos principales: un bloque universal que funcionaría como el chasis, y la carrocería adaptable al chasis por otro lado, fabricada con materiales biológicos biodegradables, más baratos y eficientes que los actuales.

En este escenario especulativo, la adaptación, mutación y los patrones evolutivos del material biológico empezarían a desarrollarse, de modo que ese modelo inicial de coche se iría diversificando tras generaciones, dependiendo de los factores ambientales externos, de la misma manera que si de una nueva especie de seres vivos se tratara. El cálculo de Ginsberg aproxima que en unas trece generaciones podrían llegarse a desarrollar más de cien diseños de coches diferentes [12].

Design Taxonomy
Alexandra Daisy Ginsberg, “Design Taxonomy” (2014)

Social Dreaming

Concluyendo, el Diseño de Ficción es una herramienta de social dreaming, cuya tarea consiste en inspirar a la sociedad a imaginar y concebir alternativas, replanteando no solo la realidad, sino también nuestra relación con ella. En el contexto de la ciudad contemporánea, donde las contradicciones entre el pasado, el presente y el futuro generan tensiones y forman un punto de inflexión donde se podrían crear posibles futuros, es necesario proponer a la gente una manera de pensar a través del diseño, donde este puede servir para preguntar más que para dar respuestas o soluciones. Esto permite la exploración de problemas éticos y sociales dentro del contexto de la vida cotidiana. El Diseño de Ficción no enseña cómo será el futuro, sino crea un espacio para el debate, para que cada individuo pueda formar sus propias opiniones sobre este futuro. Aquí es donde radica la importancia de los diseñadores: ofrecer estas posibilidades.

Si se puede cambiar nuestros modelos mentales, valores, éticas, creencias, se puede cambiar el mundo y formarlo tal como nos lo imaginamos, de mejor manera posible [13].


[1] <http://www.denofgeek.com/tv/10738/black-mirror-episode-3-review-the-entire-history-of-you>

[2] Julian Bleecker. Design Fiction. A short essay on design, science, fact and fiction.  <http://drbfw5wfjlxon.cloudfront.net/writing/DesignFiction_WebEdition.pdf>

[3] <http://www.auger-loizeau.com/index.php?id=9>

[4] <http://www.cohenvanbalen.com/work/electrocyte-appendix>

[5] Mark Blythe. Research through Design Fiction: Narrative in Real and Imaginary Abstracts.

[6] Dunne & Raby. Speculative Everything: Design, Fiction and Social Dreaming.

[7] Tori Bosch, entrevista con Bruce Sterling: Sci-Fi Writer Bruce Sterling Explains the Intriguing New Concept of Design Fiction, 2 de marzo 2012. <http://www.slate.com/blogs/future_tense/2012/03/02/bruce_sterling_on_design_fictions_.html>

[8] Julian Bleecker. Design Fiction. A short essay on design, science, fact and fiction.

[9] <http://www.dunneandraby.co.uk/content/home>

[10] <http://www.dunneandraby.co.uk/content/projects/10/0#>

[11] Dunne & Raby, Speculative Everything: Design, Fiction and Social Dreaming.

[12] < http://www.daisyginsberg.com/work/design-taxonomy>

[13] Dunne & Raby, Speculative Everything: Design, Fiction and Social Dreaming.

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